Prepara mascarillas caseras para combatir el acné

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Las pieles que sufren acné requieren cuidados específicos para eliminar el exceso de sebo y las células muertas y toxinas de la piel, a la vez que necesitan productos que purifiquen y desinfecten.

Estas cuatro fantásticas mascarillas faciales que podrás preparar en casa de manera sencilla y con ingredientes totalmente naturales. Olvídate de los productos químicos, que resultan demasiado agresivos a largo plazo, y descubre los grandes beneficios de estos ingredientes.

¿Cómo funcionan?

Las mascarillas naturales para combatir el acné deben aplicarse una vez a la semana. Si tenemos la piel muy grasa podemos aplicarlas incluso dos veces.
Nos lavaremos bien la cara y realizaremos una suave exfoliación con un poco de sal o azúcar, masajeando nuestro cutis haciendo círculos. Insistiremos en las zonas más grasas, pero evitaremos rascar la piel donde haya acné.

Aclararemos de nuevo el cutis con agua y lo secaremos bien.

Aplicaremos la mascarilla evitando el contorno de ojos y la dejaremos actuar durante 20 minutos.

A continuación, lavaremos y secaremos la cara, e inmediatamente aplicaremos una loción hidratante que no sea grasa. Podemos usar, por ejemplo, aceite de jojoba o aceite de coco que, aunque tienen una textura oleosa, son los menos grasos que podemos encontrar.

Si nuestra piel es excesivamente grasa solo aplicaremos un poco de aloe vera natural.

Aloe vera y limón

El aloe vera es una planta muy conocida por sus propiedades hidratantes y cicatrizantes. Se suele vender su gel en farmacias y herbolarios, pero nosotros recomendamos tener la planta en casa, y así podremos obtenerlo directamente cortando una de sus pencas cuando lo necesitemos.

Deberemos pelar la penca y extraer la masa gelatinosa, la cual lavaremos bien para limpiar de otras sustancias irritantes que hay entre la penca y el gel.

Para esta mascarilla también usaremos limón, ya que tiene un gran poder limpiador, purificante y eliminador del exceso de grasa.

¿Cómo la preparamos?

Mezclaremos el gel natural de aloe vera con jugo de limón. Podemos usar también la ralladura de la piel si el limón el ecológico.

Batiremos bien los ingredientes, añadiendo más jugo de limón o más aloe hasta conseguir la consistencia adecuada para la mascarilla.

Arcilla verde

La arcilla es un remedio milagroso usado desde la antigüedad para extraer toxinas de nuestro organismo y a la vez aportarle minerales. La podemos usar tanto en cosmética como en salud, para aliviar dolores e inflamaciones. Antiguamente se usaba directamente el barro, ya que este estaba limpio, pero hoy en día recomendamos comprarla en cualquier herbolario o parafarmacia.

La arcilla es muy eficaz para combatir el acné, porque nos ayuda a extraer las sustancias nocivas que originan el acné y a la vez reduce su inflamación.

Preparación: mezclaremos la arcilla verde en polvo con agua tibia. La añadiremos poco a poco, hasta conseguir una textura untable que no gotee con facilidad.

Usaremos utensilios de cristal, madera o cerámica, y evitaremos el plástico y el metal.

Yogur y árbol de té

Esta mascarilla es ideal para pieles mixtas o grasas con impurezas o con acné, gracias a sus dos ingredientes.

El yogur hidrata la piel sin aportarle grasa, por lo cual es ideal para no resecar las pieles mixtas y también para refrescar la piel en épocas de calor.
Por otro lado, el aceite esencial de árbol de té ha sido recomendado en las últimas décadas para combatir todo tipo de infecciones.

Las proporciones para esta mascarilla serán de 15 gotas de aceite esencial por un yogur natural sin azúcar, edulcorantes ni colorantes.

Levadura de cerveza y clara de huevo

Esta curiosa mascarilla combina las virtudes de dos alimentos que son muy beneficiosos para todo tipo de pieles, especialmente las que tienen tendencia a acumular grasa.

La levadura de Cerveza nos ayuda a depurar las toxinas que se acumulan en la piel y es rica en minerales como el silicio, imprescindibles para tener un cutis joven y firme.

Por su parte, la clara de huevo aporta firmeza y a la vez reduce el exceso de sebo.

Mezclaremos ambos ingredientes hasta conseguir la textura adecuada.

La yema de huevo no la usaremos en este caso, pero destacamos que su uso en mascarilla es ideal para pieles secas.

Con información de Agencias