¿Sabes en qué deporte triunfaron estas estrella del cine?

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Más allá de sus dotes interpretativas, la actividad física marcó la carrera de muchas de las grandes estrellas del celuloide de todos los tiempos.

GINGER ROGERS
Sus piernas, probablemente unas de las más bellas de la historia del cine, eran fruto de su pasión por el baile. Nacida en Independence (Misuri) en 1911, logró hacerse con el título de campeona de charlestón de Texas con solo 15 años, cuyo premio incluía una gira por todo Estados Unidos. Como pareja del no menos mítico Fred Astaire protagonizó cerca de una decena de musicales entre 1933 y 1939. Como curiosidad, la mujer de 92 años que baila salsa en un vídeo que circula en internet no es ella, tal y como se anuncia, porque Rogers falleció en 1995, cuando tenía 83 años de edad.

 

JOHNNY WEISSMÜLLER
Con cinco medallas de oro olímpicas en natación y una de bronce en waterpolo en los Juegos de Amsterdam 1924 y París 1928, el actor nacido en Freidorf (Rumanía) en 1904, fue uno de los mejores nadadores de todos los tiempos, batiendo hasta 67 plusmarcas mundiales (fue el primero en bajar del minuto en 100 metros crol). Su depurada técnica le sirvió para convertirse en el Tarzán más popular. Nadie como él supo tirar de brazada de crol, el estilo que le llevó a lo más alto del podio en tantas ocasiones, para salvar a su amada Jane de las fauces de los cocodrilos.

ERROL FLYNN
Más allá de sus aventuras en la gran pantalla, el galán australiano (1909-59) exprimió a tope cada instante de su corta vida. Además de practicar boxeo durante su juventud, disciplina en la que representó a su país en los JJOO de Amsterdam (1928), Flynn llegó a conquistar la Copa Davis de tenis en la categoría junior. Prematuramente envejecido y deteriorado por sus adicciones al alcohol y las drogas, falleció de un ataque al corazón a los 50 años durante un viaje a Canadá.

 

BURT LANCASTER
Fuerte, atractivo y algo rudo, encarnó, junto a Charlton Heston, el ideal del cuerpo masculino durante la década de los 50 del pasado siglo. Originario de Nueva York, ciudad en la que nació en 1913, Lancaster cinceló su anatomía a base de gimnasia. Al igual que su personaje en Trapecio (1956), fue acróbata en el circo, formando pareja con Nick Cravat, hasta que una lesión le obligó a replantearse la vida y el cine ganó a un galán. Murió en Los Ángeles en 1994.

ESTHER WILLIAMS
La II Guerra Mundial acabó con su sueño de ir a los Juegos Olímpicos. A cambio Williams (Inglewood, 1921 – Los Ángeles, 2013) logró convertirse en la eterna reina de la natación sincronizada gracias a su triunfal carrera en el cine. Todas las horas de durísimo entrenamiento y sacrificio que conlleva la práctica de esta disciplina le sirvieron para ser la musa creadora de un género propio del celuloide, el musical acuático, con producciones tan espectaculares como Escuela de sirenas.

AUDREY HEPBURN
Su vida fue otra historia inspiradora de cómo un sueño roto puede llegar a convertirse en una oportunidad para acariciar el cielo. Nacida en Bruselas en 1929, Hepburn soñaba con ser bailarina y se preparó a conciencia para ello hasta que, al igual que le ocurrió a Esther Williams, la II Guerra Mundial trastocó sus planes. Desnutrida debido a la escasez de alimentos provocada por la contienda y demasiado alta para poder triunfar sobre el escenario, la joven bailarina encaminó sus pasos hacia el cine. Murió en 1993.

JANE FONDA
En 1982, pulverizó todos los récords de ventas con su primer vídeo, ‘Jane Fonda Workout’. La polifacética actriz y activista dio el salto desde el cine al deporte, mostrando a todas las mujeres del mundo lo sencillo que era ponerse en forma en el salón de su casa. Ataviada con sus sexis bodis ochenteros y sus calentadores, la primera ‘fitgirl’ de la historia lo reventó con unas sesiones de aeróbic, algo machaconas pero de efectividad incuestionable (no hay más que ver el cuerpazo que sigue luciendo a los… ¡80 años!).

 

ARNOLD SCHWARZENEGGER
De acuerdo. Todo el mundo sabe que, antes de actor y gobernador de California, el actor austriaco de 70 años fue míster Universo y siete veces míster Olympia (entre 1970 y 1980). Lo que pocos conocen es que Schwarzenegger también fue uno de los primeros en hacer popular el stomach vacuum, origen de la popular técnica hipopresiva con la que se trabaja la musculatura interna del core, desde el suelo pélvico hasta las costillas sólo con la respiración.

DAVID HASSELHOFF
Al igual que Schwarzenegger, una de sus especialidades es meter tripa aunque, en su caso, mientras corría por las playas californianas para auxiliar a algún bañista en apuros. Actor, cantante y showman, The Hoff puede parecer un elemento extraño entre esta lista de superatletas del cine pero no lo es. Lo que no tiene de deportista, lo tiene de echado para adelante y es el ejemplo, al igual que muchos otros, de que siempre deberíamos estar orgullosos de nuestros cuerpos serranos.

DWAYNE JOHNSON
The Rock es imbatible en el gimnasio, en el cine y en las redes sociales. Antes de dedicarse a la interpretación, el fornido actor californiano, titulado en Criminología, jugó al fútbol americano hasta que una lesión de espalda truncó su participación en la liga profesional. Siempre en busca de sensaciones fuertes, probó suerte en la lucha y también logró ganar varios títulos, formando pareja con Bart Sawyer. Musculado -y tatuado- hasta las pestañas. Dwayne es el icono actual del culto al cuerpo.

 

Fuente: El Mundo