Drogas, alcohol y depresión: ¿La maldición de los niños Disney?

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Disney ha sido una fábrica de estrellas. En las últimas décadas han sido muchos los niños que han pasado por la industria de los sueños convirtiéndose, con el transcurrir de los años, en famosos que acaparan la atención de los medios de comunicación gracias a sus talentos y también a problemas relacionados con las drogas, el alcohol y la depresión.

La reciente recaída de Demi Lovato, hospitalizada por una supuesta sobredosis de drogas, despertó nuevamente el interés de los medios especializados en farándula acerca del destino de la mayoría de infantes que han sido tocados por la magia de Disney, al punto de preguntarse si esta puerta que conduce al estrellato está signada por la maldición.

Para nadie es un secreto la cadena de escollos en los que se vio envuelta Lindsay Lohan por sus adicciones. La niña que había enamorado a Hollywood y a parte del mundo con su ternura y candidez en pantalla, al entrar a la adolescencia y adultez, dio un giro a su vida que estuvo acompañado por sus escándalos.

Britney Spears y Cristina Aguilera, no lograron escabullirse de los matices grises y negros que también otorgan el ingreso a Disney. Pues al consolidarse como cantantes tuvieron que afrontar lo que para muchos es el gran precio de la fama: vicios y excesos, considerados los demonios de las grandes luminarias. Ambas han logrado sobreponerse y, en la actualidad, se han mantenido alejadas de las adicciones de antaño.

 

Miley Cyrus, Selena Gómez y Zac Efron también han sido marcados por este lado oscuro de Disney. Más allá de las historias y grandes personajes que protagonizaron y enamoraron a millones de niños, sus trayectorias se han visto empañadas, en varias oportunidades, por sus problemas con las drogas y alcohol.

Lo mismo ha pasado con Joe Jonas, Lee Thompson Young y Hillary Duff. A ellos la fama los condujo a senderos nada fáciles de transitar como consecuencia de las adicciones.

En fin, la maldición de Disney pareciera estar siempre allí, al acecho de una nueva víctima.