Edith González, sobreviviente del cáncer: Abracen su realidad, dense permiso de amar y de ser amados

10 meses antes de comenzar el rodaje de Eva la trailera, Edith González se sometió a rigurosos exámenes médicos y los resultados no arrojaron alarma alguna

0
1152

10 meses antes de comenzar el rodaje de Eva la trailera, Edith González se sometió a rigurosos exámenes médicos y los resultados no arrojaron alarma alguna; todo estaba perfecto en su cuerpo.

Al concluir su trabajo como protagonista de la novela, la actriz mexicana decidió darse unos días de relax en compañía de su hija. Entre el itinerario, visitaron, junto a una amiga de su pequeña, un parque de diversiones.

Tras esa aventura, un dolor le dio el primer aviso, sin embargo, ella llegó a pensar que el cinturón de uno de los juegos mecánicos, era el culpable de su dolencia.

Días después, los exámenes dictaminaron lo inesperado: cáncer de ovario en su etapa más agresiva: inicios de la fase 4.

Pese a la sombría noticia, la protagonista de exitosas producciones como Doña Bárbara y Salomé, prefirió abrazar la enfermedad y afrontarla con amor, legado que le dejó su padre, quien murió como consecuencia de esta dolencia.

De súbito, González no dejó que la desesperanza se apoderara de ella, actuó, y como primer paso, “me pregunté: ¿qué vamos a hacer?”, dijo en entrevista con Don Francisco. Tras la interrogante, tuvo la certeza de que cada etapa la viviría con entereza y fe: “se te cae el pelo, no puedes caminar bien, pues el tratamiento es muy agresivo”.

“No se aíslen”

Pocas horas antes de ingresar al quirófono, decidió que la última imagen, en el infortunado caso de que no volviera de la operación, fuera con su hija grabándole un vídeo en el que “cantaba y bailaba, como si estuviera en una playa”, esbozó.

“Abracen su realidad, dense permiso de amar y de ser amados, no se aíslen”, aconsejó la famosa estrella azteca, quien hoy, tras haber superado esta dura prueba, ha emprendido una gran tarea: la de ser conferencista y dar un testimonio cargado de optimismo y, ante todo, de un “sí se puede”.

“Permítanse soñar, reír… el mundo no se acaba y, aunque se acabe, vivan con intensidad hasta el último segundo”, sentenció.

Redacción: Esmasvida