Empoderarte es saber usar tu mente a tu favor

Tu mente influye en tu sentir. Somos un sistema perfectamente diseñado con partes que influyen una sobre otra.

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National Geographic

Me pidieron que escribiera sobre acallar la mente. Algunos de mis lectores dicen que se sienten aturdidos por pensamientos horribles, recuerdos desagradables y/o ideas fatalistas. Así que espero poder ayudarte a usar el poder de tu cerebro a favor.

¿Quién manda?

A veces pareciera que es nuestra mente la que nos gobierna, como si tuviese voluntad propia, y nosotros no tuviéramos otra alternativa que aceptar lo que esta decide pensar.

Pero ¿sabes qué? Eres el dueño(a) de tu mente y quien elige qué pensar. Solo que para ello debes hacer una trabajo de conciencia que tiene dos partes. La primera de ellas es darte cuenta de lo que estás pensando, pues un porcentaje muy alto se corresponde con pensamientos inconscientes, es decir, que no sabes que están allí. La segunda parte es elegir a voluntad pensamientos positivos. Especialistas dicen que más del 80 % de nuestros pensamientos son negativos. Entonces, la idea es elegir ideas de calidad, aquellas que te hacen sentir mejor.

Si no has hecho trabajo de conciencia, tu mente puede parecer un caballo sobre el cual estás montada(o), pero no sabes cómo dirigir. Aunque tengas las riendas en tus manos, si no las usas con determinación, tu querrás tomar un camino mientras el caballo quiere llevarte a otro lugar.

Date cuenta de que tú eres quien gerencia tu mente, por tanto, tú eliges los pensamientos que quieres tener.

Tu mente influye en tu sentir

Somos un sistema perfectamente diseñado con partes que influyen una sobre otra. Cuando tienes un pensamiento negativo o pesimista, tu cuerpo reacciona y siente por lo menos una incomodidad o miedo, angustia, etc. Puede ser que no estés consciente de ello porque no le has prestado atención a tu cuerpo, pero créeme que es así.

Por el contrario, si eliges un recuerdo feliz, en tu cuerpo puedes sentir alegría o alguna otra emoción de alta vibración, esas que le son agradables a tu cuerpo.

Por esto es tan importante que estés alerta y aprendas a elegir pensamientos de calidad. Te sentirás bien la mayor parte de tu tiempo.

Hacer consciente lo inconsciente para dominar la mente

Por nuestro cerebro pasan miles y miles de pensamientos, unos 60.000 dicen algunas investigaciones. Si hiciéramos un símil, sería como un radio que está prendido todo el tiempo generando ruido, pero como no le prestas atención, no sabes qué está diciendo.

Entonces, el primer paso es estar alerta de aquellos pensamientos que pasan por tu mente. Oír tus pensamientos. De esta manera, te harás consciente de aquellos que más te perturban.

Lo que piensas no es lo que es

Todo tu sistema de creencias, que es lo que conforma tu mente, es producto de tus vivencias en la etapa más primaria de tu vida, incluso, de cuando estabas en el vientre de tu madre. En ese período sacaste conclusiones o sentiste emociones que se volvieron pensamientos y que luego se quedaron en tu inconsciente, y olvidaste que los asumiste así.

Esos pensamientos están tan arraigados que lucen como reales. Con ellos creamos nuestras experiencias, y al no saber cómo opera todo esto, consideramos que lo que vivimos es la única realidad.

No es así. Cuando conscientemente decides elegir pensamientos de calidad, cambias las experiencias que vives. Entonces, empieza a cuestionar lo que piensas, una vez que te has dado cuenta de tus ideas.

Que tu mente se llene de buenos pensamientos

Una vez que sabes en lo que estás pensando, puedes cambiar ese pensamiento por una afirmación. Por ejemplo, si crees que la vida es una lucha, sustitúyelo por: para mí la vida es fácil y placentera. Y si el pensamiento tiene que ver contigo, por ejemplo, yo soy culpable, entonces, la afirmación sería: yo (tu nombre) soy inocente.

Repite esos pensamientos varias veces en el día. Dilo en voz alta y mejor aún si los escribes a mano, porque la época en la que fijaste tus pensamientos en el inconsciente fue cuando estabas desarrollando tu parte motora. Además, mírate frente al espejo y repite la afirmación varias veces.

Poco a poco sustituirás tus pensamientos negativos por otros de mejor calidad.

La meditación, una excelente práctica para acallar la mente

Todo lo antes escrito habla de mejorar nuestros pensamientos, pero otra cosa es que no existan pensamientos. Eso solo puede ocurrir unos instantes, y luego de practicar con disciplina el estar presente.

Esto puede lograrse con la meditación. Cuando meditamos, podemos relajarnos profundamente, conectarnos con Dios y, entre otros beneficios, recibir información de esa sabiduría infinita y sentir una gran paz.

Hay muchas técnicas de meditación o filosofías que incluyen a la meditación dentro de sus prácticas. Una de ellas muy difundida ahora es mindfulness. Aquí te dejo un enlace a un artículo de Eli Bravo que promueve esta práctica.

Espero que con toda esta información inicies un viaje que te lleve a un mayor bienestar. Vamos, tú puedes, vuélvete maestra(o) de tu mente.