¿Qué ha sido de la vida de Cristina Saralegui?

Su cabello rubio, ojos azules y piel blanca, se conjugaron con una voz encantadora que, con acento cubano, conquistó a millones de amantes de la televisión

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El legado de Cristina Saralegui sigue vigente pese a su ausencia en la pantalla chica. Desde que comenzó en la década de los 90 con el programa El Show de Cristina, su vida dio un giro inesperado por su raudo ingreso con éxito a los hogares hispanos, convirtiéndose en la Ophra latina.

Su cabello rubio, ojos azules y piel blanca, se conjugaron con una voz encantadora que, con acento cubano, conquistó a millones de amantes de la televisión, que la situaron, por décadas, en los primeros lugares de sintonía, y de la mano de Univisión.

Así, Saralegui construyó un imperio, su nombre ya era una marca cuyo valor crecía con el tiempo, pues la credibilidad y buena imagen siempre estuvieron de su lado y al margen de los pocos escándalos en los que se vio envuelta.

Comienzos con buen pie

A los 12 años de edad, Cristina Saralegui, junto a su familia, abandona la Habana, en Cuba, es busca de progreso. Ya de joven, ingresa a la Universidad de Miami a estudiar Comunicación Social, carrera que le fue abriendo puertas insospechadas para la dama.

Sus pasantías las realiza en la revista Vanidades. En ese nicho impreso marca la pauta y con el tiempo se gana el cargo de Editora en Jefe, pero de la revista Cosmopolitan en Español.

En el magazine dura 10 años (1979-1989). De esa trinchera, salta a la pantalla chica, escenario que la cobijó por varios lustros y la posicionó entre las mejores. Su espacio dio paso a temas escabrosos para la época: VIH-Sida, drogas y prostitución.

Su sensibilidad frente a estos temas, la empujó a la formación de Arriba la Vida/Up with Life Foundation, organización dedicada a la concientización sobre el SIDA.

Para el 2001, el éxito brillaba en sus ojos azules. Es en ese año cuando decide formar la empresa Cristina Saralegui Enterprises Inc.

La siembra de sus proyectos, como era de esperarse, dio sus frutos: 12 premios Emmy, el reconocimiento en 2005 por la revista Time como una de las 25 personalidades hispanas más influyentes.

Allí no pararon los encomios por su labor. Se convirtió en la primera latina en el salón de la fama de las leyendas de la televisión y fue galardonada con el Gracie Allen Tribute Award, concedido por La Fundación de Mujeres en Radio y Televisión; el National Community Service Award, otorgado por el AMFAR; el Premio Internacional del Éxito 2004, dado por el Simon Weisenthal Center; así como el Premio Artístico de The Hispanic Heritage Foundation y el Lifetime Achievement Award, concedido por la Imagen Foundation.

El alcohol, un talón de Aquiles difícil de vencer

Aunque se hallaba en la cúspide de su carrera, su dominio privado sufrió varios resquebrajamientos: su hijo fue diagnosticado de bipolaridad, lo cual lo llevó a intentos de suicidio, viéndose en la necesidad de internarse en clínica psiquiátrica.

Este golpe emocional hizo que Cristina Saralegui viera en el alcohol un refugio. Su bebida se estaba transformando en un verdadero problema y, de no ser por su esposo, hubiera ocasionado estragos de los que difícilmente hubiera salido airosa, sobre todo en una labor en donde la fama no perdona ciertos errores, al contrario, los atiza.

 

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Felicidades por el día de los padres y por nuestro 35 aniversario de boda. Gracias mi amor por todo. 😘 Te amo 😍

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Siguiendo los consejos de su pareja, la animadora, conocida además por su gran amistad con los Estefan y la desaparecida cantante cubana Celia Cruz, buscó la ayuda profesional y pudo superar esta adicción con éxito, siempre en compañía de sus seres queridos.

En 2010, pese a un rating aún considerable, El Show de Cristina fue cancelado y, tras un cambio de ejecutivos en Univision, despidieron a Saralegui.

Telemundo, una oportunidad sin repunte

Su salida del canal, significó para la estrella de Tv un trago amargo. El sinsabor, sin embargo, no la paralizó. A los meses debuta en Telemundo con Pa’lante con Cristina, un programa que incluía entrevistas. 

No obstante, la respuesta no fue la esperada, punto que llevó a la cadena a mantener el proyecto al aire solo por un año.

Luego, Cristina Saralegui decide reinventarse con un libro. Ella era consciente del cúmulo de conocimientos y anécdotas que podía ofrecer en un texto que tituló  ¡Pa’rriba y pa’lante!.

Tras estas experiencias, sus posteriores apariciones en la televisión han sido contadas. Lo que sí es innegable e inestimable, es su legado.

Muchos de sus fieles seguidores continúan conectados con ella a través de las redes sociales, en especial Instagram, donde posee una comunidad de más de 270.000 admiradores.

Redacción: esmasvida