Robin Williams: una vida tocada por el talento, excesos y un cuadro de demencia que concluyó en suicidio

El drama y la comedia le coquetearon desde el principio. No tuvo problemas para envolverse en ninguna de las pieles que le ofrecían...

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La improvisación de Robin Williams no tuvo parangón. Su talento logró calar a la más alta esfera de Hollywood y, por décadas, sus películas consiguieron la ovación de los cinéfilos y de los críticos más rancios.

El drama y la comedia le coquetearon desde el principio. No tuvo problemas para envolverse en ninguna de las pieles que le ofrecían, lo hacía con total facilidad. Cuando la risa estaba inmersa, era fácil estallar a carcajadas viéndolo actuar, y cuando sus facciones se tornaban un poco tristes o furiosas, por las características del personaje, era igual de encantador.

Mork y Mindy fue su primera aparición en la pantalla. Allí compartió con Pam Dawber. La producción le dio la posibilidad de brillar en un nicho que fue encaminándolo hacia lo más anhelado: el séptimo arte.

El despegue de su carrera estuvo acompañado por la cocaína, droga de la que pudo escapar tras ver el triste final de su amigo John Belushi, quien fue hallado sin vida en su departamento por sobredosis.

La pérdida le permitió ver a esta droga como un enemigo del que se fue alejando. Buenos Días, VietnamLa Sociedad de los poetas muertos y Pescador de ilusiones son parte de los títulos que lo posicionaron en la industria del cine en la década de los 80. Años después, arribaron otros éxitos en taquilla como Jumanji y Mrs. Doubtfire.

Niñez envuelta de timidez

Es difícil imaginar a Robin Williams tímido e introvertido, pero así era su personalidad en su etapa de niño. Las constantes mudanzas de su familia, a causa del trabajo de su padre, lo obligaban a cambiar de colegio, situación que fue atizando esa personalidad envuelta de inseguridades.

Sin embargo, con el tiempo, y ya en su etapa de joven, las cosas fueron cambiando para él y, tras decantarse por la actuación y no por las Ciencias Políticas, su existencia fue tomando la forma deseada, pues descubrió sus grandes talentos, la gran puerta de su rotundo éxito.

En el ámbito personal, Williams estuvo casado en tres ocasiones. Valerie Velardi lo acompañó en sus primeros pasos por el cine. Con ella tuvo su primer hijo, Zachary. 

Pese a que el idilio parecía enraizarse, tuvo su momento de desgaste y la pareja decidió concluir la relación. Al poco tiempo, llegó a su vida sentimental quien había fungido como niñera de su hijo. Frente a este escenario, mucho se rumoreó acerca de qué produjo realmente la ruptura entre Velardi y  Williams.

Con Marsha Garces se convirtió en padre por segunda y tercera vez.  Aunque solía ser cariñoso y le gustaba jugar con ellos , sus obligaciones impedían que estos encuentros fueran frecuentes; se hacía cada vez más esporádicos.

Además, el alcohol se fue entrometiendo en sus actividades y, al convertirse en una adicción, se vio en la necesidad de internarse en clínica de rehabilitación. Ya en 2008, los abusos en su cuerpo le pasaban factura: aparecieron problemas respiratorios y fue operado del corazón.

A su vida, algo ya aquejada y confusa, llegó  Susan Schneider. Con ella pasaría los últimos años de su exitosa vida. Ya el Parkinson empezaba a hacer de las suyas y la personalidad de la estrella distaba mucho del Robin Williams de la primeras décadas.

El 11 de agosto de 2014, el grande de la actuación decidió que era «hora de irse», como lo hizo ver en algunas notas que dejó: se suicidó.

Su viuda aseguró que la autopsia había demostrado que el intérprete padecía una enfermedad neurodegenerativa (conocida como demencia con cuerpos de Lewy), que produce trastornos de memoria, del comportamiento y del organismo.

Robin Williams nació un 21 de julio de 1951. De no ser por su fatídica decisión, este año hubiera alcanzado los 68 años.

Redacción: esmasvida