Claves para evitar el peligro de los retos virales en menores

Son comportamientos que podrían catalogarse como absurdos. Sin embargo, miles de personas arriesgan su vida para mostrar en las redes sociales que son capaces de superar estas pruebas autoimpuestas

0
239

Supervisar el contenido que publican los más jóvenes en las redes sociales, ver a quienes imitan o pactar normas de acceso a internet son algunas de las pautas a seguir para evitar que sean víctimas de un desafío viral peligroso.

Bajarse de un coche en movimiento para bailar al ritmo de ‘In my feeling’, de Drake. O meter la cabeza dentro de una bolsa de carbón en polvo y agitarla durante unos segundos mientras se aguanta la respiración. Estos son algunos de los retos virales que se han lanzado en redes sociales en el último año. Retos que buscan ser divertidos pero que muchas veces tienen un desenlace inesperado por el peligro que implican.

Son comportamientos que podrían catalogarse como absurdos. Sin embargo, miles de personas arriesgan su vida para mostrar en las redes sociales que son capaces de superar estas pruebas autoimpuestas. El problema es que, en la mayoría de ocasiones, son niños y adolescentes los que protagonizan estos retos, sin valorar el riesgo que suponen para su integridad física o psicológica.

Pero, ¿en qué consiste un social challenge o reto viral? Son acciones nacidas en el entorno digital y que son propuestas para ser imitadas a grandes audiencias de usuarios. Cualquier persona puede lanzar y unirse a un reto. Pero este fenómeno social va ligado a una condición: la acción debe ser grabada para ser publicada, posteriormente, en internet. ¿El objetivo? Alcanzar el mayor número posible de visitas y likes.

Que figuras reconocidas desarrollen este tipo de comportamientos arriesgados en sus perfiles no ayuda. Muchos menores pueden apreciar en estas publicaciones una legitimización del reto. Porque, si lo hace un famoso, será porque está bien, ¿no? Nada más lejos de la realidad. Las redes sociales se han convertido en una plataforma donde difundir desafíos que pueden ocasionar serios daños en la persona que los realiza, llegando incluso a costarle la vida.

En Estados Unidos, por ejemplo, una niña murió tras sumarse al ‘reto del agua caliente’, que consiste en beber o lanzarse por encima agua hirviendo. Hacerse un selfie a la máxima altitud posible sin tener en cuenta el peligro que conlleva o comerse un cactus ardiendo son otros de los desafíos que se han popularizado en internet en los últimos tiempos. No es ni necesario poner de relieve lo arriesgadas que son dichas acciones.

¿Cómo prevenir los retos virales peligrosos?

Bien sea por no ser conscientes del peligro o por no tener la información suficiente, son jóvenes y adolescentes los más proclives a protagonizar estos retos. Es por esto por lo que Orange y la Policía Nacional se han aliado para poner fin a estas situaciones. Con esta campaña se pretende aconsejar y orientar a jóvenes, padres y tutores sobre cómo evitar situaciones de riesgo derivadas de un desafío viral. La confianza y la comunicación se constituyen como herramientas claves para su prevención.

Esta campaña de prevención sobre los retos virales se enmarca dentro de la iniciativa Por un uso Love de la tecnología, impulsada por Orange para concienciar a niños, jóvenes y adultos sobre la importancia de utilizar de forma segura y responsable la tecnología. Desde su lanzamiento en 2017, esta iniciativa ha animado a reflexionar sobre fenómenos tan controvertidos como el sexting, el ciberbullying, la incomunicación, el sharenting o la exposición temprana de los menores a la pornografía.

Y es que, como destaca la iniciativa de Orange, apoyada en esta ocasión por la Policía Nacional, Internet es una herramienta muy poderosa que puede facilitar la vida de los usuarios. Pero, como todo, es vital saber utilizarlo.

 Por ejemplo, ¿sabes si tu hijo sigue a influencers que plantean retos peligrosos?, ¿has percibido si tiende a imitar conductas poco propias de su personalidad? Es fundamental supervisar el tipo de contenido al que acceden los más jóvenes para ser capaces de detectar así conductas potencialmente peligrosas.

 En el caso de se descubra que alguien ha propuesto un desafío que pudiera resultar peligroso para niños y adolescentes, hay que reportarlo en la red social o el espacio correspondiente. Y, si fuera necesario, comunicarlo también a las Fuerzas de Seguridad del Estado.

 También es importante, establecer con los menores unas normas de uso responsable, inteligente y respetuoso de los dispositivos con acceso a internet y advertirles de los riesgos que puede conllevar compartir datos personales con otros usuarios. Asimismo, conviene trabajar en su autoestima, para que aprendan a gestionar la opinión de los demás y no llevar a cabo acciones arriesgadas solo por conseguir un like o un seguidor más.